Las tortugas marinas, prehistóricos animales que han sobrevivido a miles de cambios a lo largo de la historia de la Tierra, existen desde hace mas de 200 millones de años, desde finales del triásico principios del Jurásico, son fósiles vivientes…
Sobrevivieron a la extinción de sus contemporáneos los dinosaurios ocurrida hace mas de 65 millones de años, pero hoy en día enfrentan, tal vez, la peor situación de conservación desde sus inicios, esto debido a que en las ultimas décadas sus poblaciones han sido mermadas progresiva y sistemáticamente como resultado directo de causas antropogénicas.
La tortugas marinas pertenecen a la familia Cheloniidae, existen 7 especies de cinco géneros a nivel mundial: Chelonia, Natator, Eretmochelys, Caretta y Lepidochelys, en Venezuela podemos encontrar 5 de estos reptiles. Se encuentran extremadamente adaptados a la vida acuatica, son animales longevos y solitarios trasladándose a veces grandes distancias de las costas originarias hacia las zonas de alimentación y reproducción. Por otro lado, las tortugas durante los meses de abril y septiembre se concentran en las playas donde nacieron por lo general para la puesta de los huevos, durante la actividad pueden tener lugar varias puestas incluso hasta 5 intervalos de 10 a 15 días aproximadamente. Luego de dos meses las crías nacen de noche todas a la vez dirigiéndose velozmente al agua… Dejando su huella de vida. Sólo el 1% de estos 200 tortuguillos logran sobrevivir y llegar hasta la adultez para reproducirse.
El Calentamiento Global es una realidad que día adía se acrecienta, científicos del mundo han comprobado el estado actual del planeta así como también han descifrado el deterioro biológico y ambiental que sufrirán las especies y ecosistemas del mundo. Se podría decir que dentro de las principales amenazas para la salud de los océanos se encuentran: el deterioro de los hábitats costeros causados por la creciente contaminación, el desarrollo costero incesante el cual se puede notar a lo largo y ancho de las costas venezolanas, resaltando como primer ejemplo la Isla de Margarita, la sobrepesca industrial y los impactos de captura y mortalidad de otros organismos como las tortugas y los mamíferos marinos (delfines), generados por estas actividades, especies que se encuentran Internacionalmente y nacionalmente protegida por leyes, son capturadas con mucha frecuencia en las costas venezolanas de manera intencional y algunas de manera incidental, las cuales tienen el mismo final que lega a ser trágico para la especie logrando en un futuro no muy lejano su extinción.
Cabe destacar que un artículo publicado en mayo del 2003 por la revista Nature, indica que en menos de “un siglo”, las pesquerías básicamente han explotado los océanos como si fuesen minas infinitas, eliminando alrededor del 90% de los peces oceánicos depredadores como es el caso del atún y el pez espada. Es importante mencionar que los gobiernos no han prestado atención a esta situación tan alarmante, lo que hace que voces de otra índole, como grupos ambientalistas, conservacionistas, amantes de la naturaleza y población en general tengan cambios de actitud y empiecen a liderar movimientos ecologistas en pro de la preservación de estas especies, especialmente motivados por la existencia del Calentamiento Global y la acidificación de los océanos los cuales se han demostrado que están sucediendo en muchas regiones del mundo que todos estamos interconectados por una corriente donde nos afectamos unos a otros… reduciendo progresivamente la calidad de vida tanto para los organismos marinos y terrestres como para los seres humanos.
“ No olvides: Conservando nuestro ambiente y especies conservamos nuestra propia vida”Por: Yenifer Canelón
Oceanógrafo.
Fundación de Investigaciones Científicas del Caribe (FICEC)e-mail: yeni.canelon@gmail.com